Elige bien tus patines

Ante todo busca comodidad, el patín debe sujetar muy bien el tobillo, y tienes que poder mover los dedos de los pies dentro de la bota, aunque el talón debe estar bien sujeto. Si el pie se te queda dormido es que tienes el patín muy prieto ó te está demasiado pequeño. Ten en cuenta que la espuma del botín con el uso irá cediendo un poco, lo ideal es coger un patín de la misma talla, si te encuentras cómodo con él ó un número más, nunca más de eso.

Para los niños hay modelos de patines extensibles, así no tienes que comprarles un par cada año, son bastante practicos.

Respecto al sistema de cierre del patín, lo mejor es con cordones en la parte del empeine y cierre de plástico en el tobillo. Si el patín se ajusta todo con cordones, como los patines de hockey, cada poco tiempo tendrás que apretartelos, a no ser que le des unas vueltas de esparadrapo a la altura del tobillo, como hacen los jugadores de hockey. Los patines de hockey no tienen ningún cierre porque cualquier golpe con el stick o con la pastilla, te aflojaría el patín. Si el patín es todo de cierres, son muy rápidos de poner y quitar, pero un golpe entre los mismos patines al ir deslizando te podría abrir un cierre. Por eso recomendamos el sistema de cordones abajo y cierre arriba en el tobillo.

Las ruedas deben ser de goma. Los rodamientos no deben hacer ruido y deslizarse con suavidad.

Sobre todo no pierdas de vista que lo importante es patinar seguro, así que no olvides las protecciones. Aconsejables como mínimo rodilleras, coderas y protecciones para manos, y si quieres rizar el rizo ponte casco.